Como estudiantes y hombres de ciencia, la complejidad de los fenómenos físicos, químicos y/o biológicos que ocurren en nuestro alrededor se van haciendo cada vez más comprensibles para nuestro intelecto. Fenómenos como aquellos producidos por la fuerza de una superficie a un cuerpo, o de otros tipos como el funcionamiento de capacitores, bobinas y transformadores eléctricos nos son explicados con un gran y necesario énfasis. Lo cierto es que, muchas veces no tenemos en cuenta, o simplemente no nos hace falta comprender, la gran e increíble complejidad que existe en las relaciones humanas. En este artículo me tomaré la libertad de hablar sobre la amistad, y no aquella cual tenemos con nuestros compañeros de diario o con familiares directos que apenas conocemos, sino de aquella la cual encontramos pocas veces en nuestras vidas, aquellas por las que vale la pena luchar.
Obviamente, no existe formula matemática que podamos aplicar para encontrar un amigo. Y no es sólo por el hecho de que existen billones de personas en nuestro planeta, sino también porque la amistad verdadera surge espontáneamente, ya que por consecuencia, la amistad no debe surgir por interés personal, sino por empatía, similitud en maneras de pensar y actuar, actividades de interés común y síntomas de reciprocidad.
En realidad, no poseo una visión común en lo que se refiere a una definición exacta de lo que es la amistad, por lo que todo lo dicho y todo lo que sé dirá en este artículo, podría cambiar con la perspectiva de cada quien. (Hace unos días leí en un artículo el cual lamentablemente perdí la fuente, que las relaciones humanas como la amistad ocurrían por cierta similitud de ciertos cromosomas en el genotipo de cada individuo, además, otros estudios señalan que la cantidad de feromonas que emitimos a diario juegan un gran factor en nuestro alrededor). Luego de un pequeño paréntesis, cabe resaltar que hasta aquí queda la parte científica del artículo, todo lo siguiente estará tomado de algo que el Método Científico llamaría Experimentación, realizada por mí, a través de la parte consiente de mi vida.
Un amigo, a mis tempranas conclusiones, es aquel que tiene interés (para nada sexual o romántico) de estar con su amigo correspondiente. Un amigo de verdad, busca siempre a su otro amigo, en momentos de gloria, felicidad o desesperación siempre sé buscan el uno al otro, porque como dije anteriormente, debe existir un grado de similitud en la forma de pensar de los involucrados en la relación humana. Después de todo, queremos de amigo una persona que piense como nosotros, así no solo existiría un grado de empatía, sino también existiría alguien que nos apoyara en cosas que nosotros lo apoyaríamos.
Además de buscarse el uno al otro, y de tener personalidades similares, me he dado cuenta que existe un grado de confianza o intimidad más elevado entre amigos. Este grado es por supuesto menor que el que existe entre esposos, pero mayor que el que una persona tiene con el resto del mundo. La confianza puede representarse de diferentes maneras, puede variar desde juegos de manos (golpes leves y siempre inofensivos), abrazos, palmadas en la espalda y otros. Acciones que sin lugar a dudas nos molestaría recibir de una persona no allegada a nosotros (creando así una preferencia NO injusta contra los demás).La confianza también existe de manera emocional, amigos suelen contarse cosas las cuales no discutirían frente a otros.
Muchas veces la amistad surge por un grado de admiración entre los individuos. La admiración sé ve sujeta a una característica en específica que no tenemos, pero que sin lugar a dudas queremos poseer. Pensamientos tales como estos muchas veces nos hacen querer conocer a fondo cierta persona, y al hacer esto, nos vamos relacionando cada vez más con esa persona. Surgen preferencias, y de pronto amigos surgen de la nada.
Para finalizar con un pequeño resumen, un amigo es aquel que desea compartir contigo, que te busca y en cierto grado te admira. No existe atracción sexual alguna, pero si existe un cierto nivel de confianza, más emocional que físico. La empatía siempre estará presente en una amistad verdadera, ya que esta es responsable, en cierto nivel, de querer velar por el bienestar de nuestro amigo.
Obviamente, no existe formula matemática que podamos aplicar para encontrar un amigo. Y no es sólo por el hecho de que existen billones de personas en nuestro planeta, sino también porque la amistad verdadera surge espontáneamente, ya que por consecuencia, la amistad no debe surgir por interés personal, sino por empatía, similitud en maneras de pensar y actuar, actividades de interés común y síntomas de reciprocidad.
En realidad, no poseo una visión común en lo que se refiere a una definición exacta de lo que es la amistad, por lo que todo lo dicho y todo lo que sé dirá en este artículo, podría cambiar con la perspectiva de cada quien. (Hace unos días leí en un artículo el cual lamentablemente perdí la fuente, que las relaciones humanas como la amistad ocurrían por cierta similitud de ciertos cromosomas en el genotipo de cada individuo, además, otros estudios señalan que la cantidad de feromonas que emitimos a diario juegan un gran factor en nuestro alrededor). Luego de un pequeño paréntesis, cabe resaltar que hasta aquí queda la parte científica del artículo, todo lo siguiente estará tomado de algo que el Método Científico llamaría Experimentación, realizada por mí, a través de la parte consiente de mi vida.
Un amigo, a mis tempranas conclusiones, es aquel que tiene interés (para nada sexual o romántico) de estar con su amigo correspondiente. Un amigo de verdad, busca siempre a su otro amigo, en momentos de gloria, felicidad o desesperación siempre sé buscan el uno al otro, porque como dije anteriormente, debe existir un grado de similitud en la forma de pensar de los involucrados en la relación humana. Después de todo, queremos de amigo una persona que piense como nosotros, así no solo existiría un grado de empatía, sino también existiría alguien que nos apoyara en cosas que nosotros lo apoyaríamos.
Además de buscarse el uno al otro, y de tener personalidades similares, me he dado cuenta que existe un grado de confianza o intimidad más elevado entre amigos. Este grado es por supuesto menor que el que existe entre esposos, pero mayor que el que una persona tiene con el resto del mundo. La confianza puede representarse de diferentes maneras, puede variar desde juegos de manos (golpes leves y siempre inofensivos), abrazos, palmadas en la espalda y otros. Acciones que sin lugar a dudas nos molestaría recibir de una persona no allegada a nosotros (creando así una preferencia NO injusta contra los demás).La confianza también existe de manera emocional, amigos suelen contarse cosas las cuales no discutirían frente a otros.
Muchas veces la amistad surge por un grado de admiración entre los individuos. La admiración sé ve sujeta a una característica en específica que no tenemos, pero que sin lugar a dudas queremos poseer. Pensamientos tales como estos muchas veces nos hacen querer conocer a fondo cierta persona, y al hacer esto, nos vamos relacionando cada vez más con esa persona. Surgen preferencias, y de pronto amigos surgen de la nada.
Para finalizar con un pequeño resumen, un amigo es aquel que desea compartir contigo, que te busca y en cierto grado te admira. No existe atracción sexual alguna, pero si existe un cierto nivel de confianza, más emocional que físico. La empatía siempre estará presente en una amistad verdadera, ya que esta es responsable, en cierto nivel, de querer velar por el bienestar de nuestro amigo.
Ahora resultaría oportuno comentar sobre la gran importancia de la amistad en nuestra vida diaria, pero a aquellas personas que han encontrado un amigo verdadero sólo les cuesta pensar de que manera cambiaría su mundo si algo le fuese a suceder a esa persona a la cual consideran su amigo verdadero. La amistad no necesariamente nos hace vivir en un mundo mejor, pero si nos hace vivir una vida mucho, mucho más fácil de lidiar.
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